Las Constituciones Generales

En la época de Juana de San Miguel, según el P. Herrera, Fray Juan de los Ángeles Quiñones, hijo del conde de Luna, fue un franciscano clave para la Orden y el Monasterio, en la redacción de la Regla de la Orden Concepcionista, hacia 1508 y, años después, en 1514, en la redacción de las  primeras Constituciones. También en la extensión de la Orden al fundar nuevos monasterios.

     En 1660-1661, Fray Pedro de Quintanilla, en relación con el Monasterio, elabora la obra “Libro y Registro Antiguo del Convento”.

     El proyecto, a nivel de Monasterio y Orden, se va desarrollando y es en 1970 cuando se reúnen en Asamblea Internacional, las MM. Presidentas y PP. Asistentes, para trabajar en la elaboración de un esquema de Constituciones Generales, basándose en los documentos de la Iglesia a la luz del Concilio Vaticano II. Fueron aprobadas en 1975.

     Las Hermanas de este Monasterio que las acogió, vivieron con interés este acontecimiento, apoyando a las asambleistas con su oración constante.

     Entre los años 1984-1986, se elaboró otro esquema de Constituciones, tras un proceso de estudio, sugerencias y discernimiento sobre el carisma concepcionista y su relación con el franciscanismo. Estas fueron aprobadas por la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica el 22 de febrero de 1993, entrando en vigor el 30 de mayo del mismo año, solemnidad de Pentecostés.

 

Escudo de la Orden